sábado, 20 de agosto de 2016

La compra


Ibas con tu carga
y volvías cargada
de la compra.

Para mi tenías
una cestita de rejilla
rosa
con asas doradas
que se hincaban
en mis manos.

Me decías:
-Aguanta.
Enseñándome tus marcas
mucho más profundas
que las mías.

A tu lado
aprendí a aguantar
siguiendo tus pasos.

Y ahora, casi es
una traición
que me traigan
la compra
a casa.



3 comentarios:

  1. Haces lírica con la compraventa, lo cual que sales de ello más que airosa. Una agradable sorpresa, Mª de los Ángeles.

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  2. Por cierto, que soy Txisko Mandomán, para que relaciones.
    being bang es otro sosias.

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  3. Hola Txisco. Muchas gracias por tus comentarios. Poco a poco voy perdiendo el apuro. Besos.

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